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viernes, 18 de enero de 2013

Y si el subte aumenta a 6 pesos, consecuencias 2


Continuando con el desarrollo de las notas:



Y habiendose confirmado que el aumento propuesto por la jefatura de gobierno es a $3,5, con la insistencia de que “la tarifa técnica”, es de $6, sin indicar como se arriba a esa conclusión.

A continuación se desarrollaran las posibles consecuencias del aumento de tarifas, pero no desde el punto de vista económico (tratado en una de las notas citadas), sino, considerando su impacto en cuestiones de eficiencia en el transporte y medioambientales.

Aumenta la migración entre modos de transporte:

Como se menciono anteriormente, el aumento del 127% de principio del 2012, produjo una disminución en los pasajeros transportados por el subte, superior al 15%, es claro, que de aumentarse un 40% la tarifa, esa disminución, no hará otra cosa que incrementarse.

Pero las implicancias y efectos colaterales de  este aumento, no terminan solo en la disminución de los pasajeros transportados por el subte, la contracara de ello es un aumento proporcional a la disminución en los pasajeros transportados, en otros modos, claramente, los colectivos de circulación interna dentro de la capital, y en menor medida las combis y autos particulares.

El parque total de las líneas de colectivos que circulan dentro de la capital federal no tiene capacidad suficiente e inmediata, por ejemplo, para absorber la cantidad de pasajeros, que representarían, otra disminución de los pasajeros transportados por el subte de un 10%.

En el corto plazo, esto puede redundar simplemente en un empeoramiento de las condiciones de viaje en el modo automotor, ya que con el mismo parque, o un muy leve aumento del mismo se transportarían muchos mas pasajeros que los actuales (mayor nivel de hacinamiento por unidad de transporte, en viajes que tienen mayor tiempo de duración).

En el mediano plazo, y suponiendo que a los empresarios de líneas de colectivos, les sea rentable comprar y agregar unidades, esto mejoraría las condiciones de viaje, de los pasajeros del modo automotor disminuyendo el nivel de hacinamiento, a cambio de aumentar el tiempo de viaje, por aumento del flujo de vehículos en el área de la ciudad de Buenos Aires.

Esto, claro esta,  profundizaría los problemas de transito en la ya colapsada Ciudad de Buenos aires.

En suma, el aumento de tarifas que tendería a producir una migración modal, de los pasajeros (pasar del modo ferroviario-subterráneo al automotor), produciría un empeoramiento de las condiciones de viaje de los pasajeros que no eran usuarios del subte, y de los que si lo eran, pero deben migrar porque no pueden afrontar el pago de una tarifa tan alta, primero por cuestiones de hacinamiento y luego por aumento del tiempo de viaje.

Eficiencia energética

En cuestiones de transporte, se considera producción a la cantidad de carga o pasajeros transportados por unidad de distancia y se la denomina trafico, esta se calcula como el producto, entre la carga transportada (toneladas o pasajeros), por la distancia a la que dicha carga es transportada.

El tráfico, no esta de mas decirlo, se mide en toneladas.kilometro o pasajeros.kilometro.

Como en cualquier industria, la tendencia al aumento de la escala de transporte tiende a mejorar la eficiencia.

Entiéndase como eficiencia (en el caso de transporte), a un menor uso de personal y un menor consumo de combustible, para realizar igual o mayor transporte efectivo de carga o pasajeros, es decir, aumentar la producción con igual o inferior utilización de recursos.

Por la diferencia de escala que existe entre el modo automotor y el modo ferroviario en general (subterráneo en particular, y por la no existencia de congestionamiento en el tráfico en el modo subterráneo), este último es mas eficiente  que el primero.

Cada vez que un semáforo detiene a un colectivo, este permanece consumiendo combustible, pero sin realizar transporte efectivo alguno.

En términos generales, la diferencia de consumo de combustible (en vehículos diesel, entre el modo automotor y ferroviario) es de 4 a 1 en transporte interurbano, es decir, para un mismo transporte efectivo, igual cantidad de carga o de pasajeros, desde un mismo origen a un mismo destino, el modo automotor consume cuatro veces mas combustible que el modo ferroviario. Y en zonas urbanas densas, aun mas que en ruta.

Pasivo ambiental creciente

La ineficiencia en cuestiones energéticas mencionada en el punto anterior, tiene un costo económico, que es fácil de cuantificar en términos monetarios, pero tiene un costo ambiental, que resulta de mayor dificultad para su cuantificación y para medir el alcance de sus consecuencias, aunque puede intuirse o aproximarse a los perjuicios generados.

Quemar 1 litro de gas oil, en un motor de combustión interna genera 2,6 kg de CO2.

Por otro lado, hay una relación entre las potencias de los motores y el consumo de combustible de los mismos, es un estimado aceptable, que por cada HP de potencia se consuman, 0.14 litros de gas oil por hora (este consumo tendería a bajar, a medida que aumenta la potencia del vehiculo, y de optimizarse la relación carga- potencia)(*).

Si consideráramos una baja de 150.000 pasajeros del subte, debido al aumento de tarifas, aproximadamente un 8% del estimado actual de pasajeros transportados.

Suponiendo que en hora pico, un colectivo, podría llevar 80 personas.

Considerando que el periodo de hora pico se extiende unas 4 horas, la cantidad de colectivos extras para absorber ese aumento seria de:

150.000/80/4 =468 unidades extras. (No se considera la idea de tiempo de vuelta redonda). (**)

Si asumimos una potencia de 150 hp por colectivo, hablamos, a 0,14 litros por hora de marcha por hp, cada colectivo consumiría unos 21 litros de gas oil por hora de marcha.

Osea que 21 litros x 468 unidades x 4 horas pico = 39312 litros de gas oil extras quemados.

Que si lo multiplicamos por los 2,6 kg de CO2 por litro de gas oil quemado, esto nos daría, poco mas de 102 toneladas de CO2 extra generados en la ciudad que respiraran sus transeúntes y habitantes (solo en el periodo de horas pico, en caso de que se agreguen las unidades necesarias).


A su vez, mas colectivos, implica, mas congestionamiento vehicular en general, lo que se traduce en mas tiempo de viaje para todo el resto de los vehículos, y por ende un costo implícito en consumo de combustible, y estéril (porque no aporta nada), para el resto de los vehículos que circulen.

Si por la capital, circulan 2 millones de autos en hora pico, y el tiempo promedio de viaje por aumento de la congestión, aumenta 2 minutos, habrá 2 minutos más, 2 millones de vehículos en marcha innecesariamente.

Se sumaria también, la contaminación visual y sonora que no seria despreciable.

Balanza comercial energética.

Como se ve en el desarrollo anterior, el aumento de tarifa en el modo mas eficiente, tiende a producir una migración intermodal, hacia el modo menos eficiente.

Pero esto trae aparejado, la migración de un modo de transporte, basado en el consumo de energía eléctrica, a un modo basado en energía química (hidrocarburos).

La matriz de energía eléctrica de la Republica Argentina, es hidrocarburo dependiente, es decir mas del 60% de la energía eléctrica, se produce en centrales térmicas (quemando gas y fuel oil), pese a ello, en el ultimo tiempo, se opero una incipiente diversificación de la matriz, creándose parques solares, eolicos, ampliaciones hidroeléctricas ( elevación de la cota de yacireta y futuras represas sobre el rió Santa Cruz, entre otras)  y con un importante desarrollo en energía nuclear, con la reactivación del plan nuclear nacional y la inminente puesta en funcionamiento de Atucha II, sumado  al complejo carbonifero Rio turbio, vienen ampliando la capacidad de generación eléctrica con fuentes no hidrocarburiferas.

En este contexto, y sabiendo que Argentina tiene una balanza energética deficitaria, es importadora de hidrocarburos y derivados (habiendo perdido recientemente el autoabastecimiento debido al alto crecimiento de la economía y de la industria y a la mejora en el consumo), este cambio modal, cuyo origen es un aumento de tarifas, estaría trasladando, usuarios desde un modo eléctrico (energía de la que en Argentina tenemos bastante potencial), hacia un modo basado en los combustibles fósiles, y a su vez menos eficiente que el primero.

Se suma a esto, que en cuestiones de salubridad, no es lo mismo quemar la energía necesaria para transportar gente, en una central térmica en el puerto, que esta parquizada y alejada de las zonas urbanas densas, que poner colectivos a quemarla en medio de la densamente poblada y transitada ciudad de Buenos Aires.

¿Quien paga la infraestructura y las unidades?

Por ultimo interesa destacar, que la migración entre modos que se esta operando, tendería a dejar capacidad ociosa en el modo subterráneo, para colapsar aun mas el sistema automotor urbano.

Hoy la capacidad instalada del sistema automotor, no dispone de unidades extra para absorber en forma creciente a los pasajeros del subte, por lo cual, deberá invertirse en la compra de unidades.

Para el erario de la ciudad, la ventaja es que las empresas privadas de colectivos, deberán (de resultarles rentable), invertir en la compra de unidades, mientras, que de potenciarse el subte, las compra de las unidades estaría a cargo del gobierno de la ciudad.

Este supuesto alivio presupuestario (para el gobierno de la ciudad), lo pagaran los usuarios con mayores tiempos y peores condiciones de viaje y la ciudadanía en general con mayores niveles de contaminación visual, sonora y del aire.

Sumado, no esta de más remarcarlo, a un aumento de la ineficiencia en el sistema de transporte nacional nacional en general, por una decisión de una jurisdicción inferior.

En síntesis, se puede decir que el aumento de tarifas, genera una migración modal desde modos eficientes, a otros menos eficientes, esto tiene consecuencias ambientales, mayor consumo de combustible innecesario, mayores niveles de contaminación, y mayores problemas de tráfico.
El impacto también trae aparejadas consecuencias económicas, impacta directamente en el bolsillo de los trabajadores, lo que tiende a resentir el factor consumo que determina el ingreso nacional, siendo una medida de corte recesivo, esto impactaría de lleno en el presupuesto de la ciudad, ya que recibiría menos fondos por coparticipación, ante un menor crecimiento económico al final del ciclo.
Y por ultimo impacta en la balanza comercial en el rubro energía.

Es decir, esta medida de corte ortodoxa, entendiendo al sistema de transporte, como un subsistema del sistema económico, tiene solo consecuencias nefastas, desde el punto de vista económico y medio ambiental.

Esperemos que el jefe de gobierno porteño, en este afán recaudatorio, entienda que la renovación y ampliación de infraestructura y parque de unidades tractivas y traccionadas, contablemente tiene periodos de amortización de 30 años, esperar, que mediante los aumentos de tarifa (mas los aumentos en peajes) , los usuarios financien en 5 años, lo que debería haberse hecho en 20 a costa de excluir, es sinceramente un disparate.


(*) La alteración de Rutas, las modificaciones del vehiculo para poder transportar mayor peso o volumen, etc generaría una mejora de la eficiencia, mejorando la relación carga-potencia, sin alterar el consumo de combustible, a diferencia de una mejora de la eficiencia por aumento de escala (cambio modal)(***).

(**) El tiempo de vuelta redonda es el tiempo que transcurre entre que un transporte de pasajeros pasa por un mismo punto dentro de un recorrido cerrado (este punto podría ser la cabecera), o cualquier otro punto, considerando este concepto, el calculo indicado tendería a mejorar levemente, pero no se lo considera para no complicar el desarrollo realizado.

(***) Entiendo por cambio modal al cambio del modo elegido para realizar el transporte de un bien, un cambio modal hoy necesario en nuestro país que mejoraría la eficiencia, seria el cambio del modo automotor al ferroviario en transporte de granos a medias y largas distancias.

martes, 7 de febrero de 2012

Estudio comparativo de consumos de combustible entre los modos automotor y ferroviario y aproximación a la idea de desperdicio.

Retomando la idea planteada en la nota:

http://facundojavierfrattini.blogspot.com/2012/01/la-economia-como-sistema-el-transporte.html

Y de la necesidad de entender a los modos automotor y ferroviarios de transporte como complementarios y no como competitivos, de aprovechar las ventajas comparativas y/o competitivas que ambos tienen, y entendiendo a ambos modos como subsistemas del sistema de transporte, y a este ultimo como subsistema del sistema económico al cual debe servir.

En esta nota se realizara una estimación sobre los consumos comparados de combustible y utilización aproximada de personal, desde distintas ópticas, para ambos modos (en primera instancia para transporte de pasajeros), en base a información existente en el libro: “La Republica que perdió el tren” de Jorge Ruben Contestí, 2005.

Para luego, introducir la noción de desperdicio de la filosofía JIT (just in time), pero aplicada al sistema económico en su conjunto.

El autor, en medio de varios estudios, suministra los siguientes datos:

Una locomotora de 1300HP de potencia, es suficiente para traccionar un tren de pasajeros de 10 vagones.

Una locomotora de 1300HP de potencia, consume unos 115 lts de gas oil, por hora de marcha, o 1.27 Lts/Km.

Una locomotora de 1300 HP puede sostener una velocidad Standard de viaje de 90 Km/h.

La formación descripta (10 vagones + Locomotora de 1300HP) estándar con 2 clases diferenciales puede transportar aproximadamente unos 900 pasajeros.

Según el autor un omnibus de pasajeros, Standard, para largas distancias, tiene una potencia promedio de 260 HP.

Según el autor un ómnibus de pasajeros de 260 HP de potencia, tiene un consumo de combustible de 21 lts de gas oil por hora de marcha, o 0,2725 Lts/Km.

En este link, en el caso de Scania, se puede ver que las potencias en realidad, de los vehiculos que se comercializan en la actualidad, tienden a ser superiores.

http://www.scania.com.ar/Images/620_K%20380%20IB6x2_23_20100309_142521.pdf

Un micro Estándar puede llevar entre 35 y 50 pasajeros según el tipo de servicio, esto puede verificarse, o bien viajando y viendo las numeraciones de los asientos, o bien observando, la disposición de los mismos, en las paginas online de ventas de pasajes de las distintas compañías.

Ahora bien, si suponemos que la cantidad de plazas disponibles en un tren de pasajeros es de 900 y en un ómnibus de larga distancia es de 50*, podemos decir que para transportar en ómnibus los 900 pasajeros, son necesarios:

900Pas / 50 pas / micro = 18 micros

Es decir que para transportar los 900 pasajeros que puede llevar un tren (con una locomotora de 1300HP), son necesarios 18 micros (de 260HP). Es decir, se necesitaran (260HP x 18 micros) 4680 HP de potencia, para trasladar los mismos pasajeros que una locomotora de 1300 HP.

La relación es 4680 HP / 1300 HP = 3,6

Es decir, el modo automotor, necesita 3,6 veces mas potencia que el modo ferroviario para realizar el mismo transporte de pasajeros.

Es interesante aclarar que hablando de un mismo tipo de tecnología, en este caso motores diesel, es muy poca la diferencia de consumos, entre motores de diversas potencias, es decir, un HP en el Motor de la locomotora o en el del ómnibus, y posiblemente si buscáramos el de algún automóvil, necesita la misma cantidad de combustible (o bastante similar) para generarse.

Si en vez de considerar la potencia consideramos los consumos de combustible por hora de marcha, consignados por el autor (115 lts (por hora de marcha) para la locomotora de 1300 HP) y (21 lts (por hora de marcha) para un ómnibus de 260HP), los 18 omnibus necesarios para el transporte, consumirían:

21 lts x 18 = 378 Lts/hs

Si calculamos la relación:

378 Lts / 115 Lts = 3,28

Es decir, el modo automotor consume 3,28 veces mas combustible para realizar el mismo transporte de pasajeros.

Por ultimo

En la pag 443 Capitulo Logística y comercio exterior (Victor Hugo Saller) del libro “Argentina una visión actual y prospectiva desde la dimensión territorial” de Juan Alberto Roccatagliata se menciona:

El modo terrestre ferroviario: Posee mayor capacidad respecto de los demás modos (trenes (bloque de hasta 12000 ton), mayor flexibilidad para transporte combinado( Vagon-Barcaza, ferro transbordo en barcos porta vagones, Rail-in/ Rail-off, velocidad uniforme y variedad de tipos de carga (general y granel): su tiempo de transito hasta 1500 km plazo máximo de entrega 2-3 dias.

El rendimiento por litro de combustible en el ferrocarril, es de 147 ton-km / Litro en tanto que en el camión es de 37 ton-km / Litro.

De donde calculando la relación del rendimiento modal por litro de combustible se desprende que:

147 / 37 = 3.97

Por lo tanto por los 3 metodos de calculo de aproximación, podemos afirmar que el modo automotor, consume entre 3 y 4 veces mas combustible, que el modo ferroviario.

En cuanto al personal a bordo, según el autor, el tren de pasajeros, necesita dos maquinistas, un guarda, dos camareros (para el coche comedor) y dos asistentes, para subir y bajar maletas y otras tareas varias, incluyendo asistencia al pasaje.

Mientras que cada micro, (esto puede verificarse en algún viaje realizado) a medianas y largas distancias, lleva como mínimo, 2 conductores y un asistente.
Si pensamos en el transporte de esos 900 pasajeros, estamos hablando de 18 micros necesarios, por 3 personas a bordo, nos da, 54 personas, contra 7 que son necesarias para transportar y asistir a los 900 pasajeros.


Supongamos que, se desea brindar un mejor servicio, en el modo ferroviario, y esto implica disponer de mas personal a bordo, digamos en lugar de 7, 10 o 12 personas, son aproximadamente la quinta parte del personal necesario para realizar el transporte por el medio automotor.

Aproximación a la idea de desperdicio

Durante los 70, se creo en Japón un método de organización de la producción que dio en llamarse toyotismo, (claramente ocurre en la empresa toyota), es la evolución, del mas avanzado hasta ese entonces, método de organización de la producción, que fue el fordismo y desarrolla la filosofía JIT (Just in time), para el que tengo ciertas criticas**, como filosofía de trabajo.

Pero hay un concepto que traspolandolo al análisis actual, es de utilidad conocerlo, para luego obtener la conclusión de esta nota.

Este concepto es el de desperdicio, la filosofia JIT considera que todo proceso de producción (podría ser extendido a cualquier proceso de logística y producción de una cadena de suministros) debe evitar los desperdicios.

Y define como desperdicio, a todo aquel proceso o subproceso que mediante su realización, no le aportan ningún valor al cliente.

Esto puede ir desde un mal planificado lay out de la maquinaria de producción, hasta una mala elección de proveedor, almacenamiento excesivo, errores en producción, controles de calidad sobre producto y no sobre proceso, etc.

Debe considerarse, que en Argentina, los servicios de transporte son servicios publicos, y por ende no hay clientes, hay usuarias, la definición es perfectamente adaptable, para mas información sobre la nocion de servicio publico, ver la nota:

http://facundojavierfrattini.blogspot.com/2012/01/la-nocion-de-servicio-publico-los.html

Si volvemos a la información inicial y los cálculos comparativos sobre consumos de combustibles, y elegimos por ejemplo, una distancia de 500 km a recorrer con ambos modos para un transporte efectivo de 900 pasajeros.

Veremos que la formación ferroviaria, consume 1,27 Lts/Km de gas oil, lo que para 500 km, nos daria:

1,27 Lts/Km x500Km = 635 Lts*.


En cambio si tomáramos el mismo transporte en modo automotor, el consumo es de 0,2725 Lts/Km (por unidad corrida (eran 18 omnibus)), el consumo total, nos daria:

0.2725 Lts/Km x 500Km x 18 = 2452,5 Lts .


La diferencia entre ambos consumos es: 1817,5 Lts de Gas oil.

Entendiendo que por no contar con un sistema multimodal de transporte adecuado a las necesidades logísticas del sistema económico y/o del país, podemos decir que la realización del transporte de 900 pasajeros a 500 Km de distancia, por el modo que resulta menos eficiente, genera un desperdicio que implica quemar poco mas de 1800 lts de gasoil extra, sin necesidad, que no aporta, ningún valor al pasajero.

De igual, forma, implica la ocupación de 40 personas, que no serian necesarias para brindar ese servicio****.

Y debe quedar claro que ese costo extra (en ambos casos, consumo de combustible y personal), lo pagan directamente, los pasajeros, mediante el pasaje que abonan.

Pido a aquellos interesados en el tema, que no tomen esta nota como una opinión concluyente en lo hasta aquí tratado, a esta, seguirán otras, que irán abordando el tema Sistema de transporte como subsistema del sistema económico en forma complementaria.



* Debe considerarse que en general, la capacidad es en realidad inferior.

** Mis criticas al sistema JIT, las desarrollare en una nota sobre el tema, ya que no creo que el JIT, sea bueno para la economía considerada como sistema..

*** El autor hace un análisis pormenorizado, intentando arribar a costos muy precisos e incluye tiempos de maniobras de inicio y final de recorrido, y costos de lubricantes y otros, en este caso, el fin no es arribar al costo de brindar el servicio, sino comparar ambos modos y ver, la ineficiencia del sistema de transporte basado, en el no diseño de dicho sistema como un sistema multimodal.

**** Esto no implica la necesidad inmediata de una reconversión directa del modo automotor al ferroviario, la reconversión anterior e inversa, del modo ferroviario, al automotor, fue lo suficientemente traumática, como para que no hubiéramos o hubiésemos aprendido nada como sociedad.